February 2006

¿Todo pasa por algo?

Estuve medio deprimido entre segundo y cuarto año de la U. Problemas varios, nada serio de verdad pero eso uno lo dice cuando puede ponerle perspectiva. El año antepasado, aún dándome cuenta no hacía nada por sobreponerme. Todo a su tiempo, creo.

Aprovecho de plantear una idea respecto a lo que uno quiere que pase y al final no pasa (en mi caso, amor no correspondido). Cuando ese algo no pasa, uno se ve tentado a darle un sentido trascendente al asunto, que va a “ser para mejor”, que todo pasa por algo, que…en fin, todo va hacia algún lado y la vida nos premiará lo sufrido.

Creo que esa idea es una mierda, aunque a veces la tengo.Si así fuera el mundo sería un lugar idílico. Si la vida (el destino, el devenir, se entiende) devolviera todo el sufrimiento que se tuvo, todo sería distinto. Me rehúso (aún costándome) a creer en eso.

Si así fuera todo lo malo que nos pasa tendría sentido. El hijo muerto trágicamente tendría sentido para un padre. El accidente imprevisible formaría parte de una cadena de acontecimientos.En el mundo real, muchas cosas malas que nos pasan, de no haber sucedido, nos habría hecho personas más contentas, más seguras, etc. Esto no quiere decir que no podemos aprender de lo sufrido, especialmente cuando es fruto de un error nuestro.

El tema es que creo que el subordinar algunas cosas malas a una especie de plan, es no hacerse cargo de lo que nos pasa, es no enfrentar el sufrimiento a la cara, por más que siempre nos cuesta. Y mucho.

Así que si pasa algo malo, si algo que anhele mucho no resulta, intentaré no sentarme a pensar que es por algo, sino que juntaré energías para ponerme de pie nuevamente. Es muy probable que yo sea el primero en no asumir lo que pase. Pero allí estarán ustedes para ayudarme a enfrentar el destino. Si es que están de acuerdo. Si no, se sentarán conmigo a esperar que me deja el destino.

Como si tal cosa (destino) existiera.

personal

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Un paso más. Un año más.

Y… sí, estuve de cumpleaños el domingo 5 de febrero. Un año más, ahora tengo 22 veranos a mi haber, aunque más de alguna vez al debe. Pero parece que este año la hago…

por fin debería tomar un ritmo distinto. En resumen: funcionar, dejar la tendencia eterna al caos. Tomar orden en mis cosas. O sea, orden a mi estilo (medio particular).

Cuesta escribir aquí!!!, además a casi nadie le he dado la dirección, soy un profeta en el desierto, gritando sin respuesta. Menos mal…

en todo caso. No sé si alguna vez publicite mi blog. Tal vez cuando sienta que tenga algo que decir imperiosamente. Por mientras esta página será solo mía!!!.

Retomo el tema cumpleaños, haciendo compromisos (+o-) solemnes:

  1. Voy a superar el tercer post y mantendré mi blog
  2. Este año si que estudio (vamos que se puede)
  3. Conservaré mi trabajo (obviamente trabajando bien)
  4. Mantendré mi pieza ordenada (si Dios, Jah, Alá, Buda o quienquiera que sea lo estima conveniente)
  5. Me voy a cuidar, dejaré de comer mierda, haré ejercicio, bajaré de peso.
  6. Participaré en política o causas nobles.

En fin…muchas buenas intenciones, como siempre, pero olvido lo más importante:
Ser fiel a mí mismo, a lo que me mueve, a lo que me hace persona.

Con eso me daría por pagado.

personal

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